Nos despedimos del puerto diciéndole adiós al faro y emprendemos el ascenso por el lateral derecho.
-Ah, Franziska, tarde y sin decir ni buenos días... pero, bueno siempre que llegas a mi rincón me parece un milagro. Me estoy acostumbrando pero no es fácil, además, no tengo muchas visitas. Espero que tus fotos me hagan pensar y si me gustaran ya sería el colmo.
Este edificio es la casa parroquial, conocido por todos como "casa del cura" y por aquí, que fue una calle empedrada por la que no circulaba ningún tipo de vehículos y está en franca subida, como se ve bien en la fotografía, era el camino que conducía a casa de mi tía María.
Esta es la "Escalinata García Prendes" que comienza a la altura de la Plaza de la Baragaña y termina a la altura de la iglesia de San Félix, donde se venera al famoso Cristo de Candás.
Estamos llegando al final pero, la verdad, han quedado muchas fotos en el camino antes de llegar a San Félix pero tampoco puedo agobiarte con tanta información.
Prometí enseñarte la casa donde viví muchos días felices de mi niñez, bajo el cariño y protección de mi tía María y de todos mis primos y primas. Nací en Oviedo, esa es la verdad pero lo que me hizo amar a toda mi tierra asturiana, fueron aquellas vacaciones vividos en Candás.
A la derecha, vemos parte de la fachada lateral de San Félix; a la izquierda, la casa de dos plantas donde vivía mi tía. La casa tenía un balcón, bueno lo tiene, desde el que puede verse el mar. Se trata de la calle Enrique Alau Florez, nº 24.
- La verdad, Franziska, no termino de comprenderte y si fuistes tan feliz por qué no tienes una casa en Candás, podrías ver el mar todos los días....
-Mira, gatito, no siempre conseguimos aquello que queremos. Hay una cosa extraña que hemos inventado los humanos y que se llama dinero. Nunca tuve el suficiente para tener una casa en Candás. Esa es la verdad. Luego, hablaremos como siempre y te contaré muchas cosas divertidas.
Alcalá de Henares, 12 de febrero de 2023
Texto y fotografías realizados por Franziska







