Hola, cómo estás? Ah, ¿eres tú, Franziska? Estaba durmiendo mi siesta octava, la de hoy, viernes día 1 de octubre de 2021 y no tenía la menor esperanza de que hoy, precisamente, ibas a venir a verme.
No es que seas solo un gato irónico es que eres, además, un gato parlanchín pero la verdad, a mi me gustas mucho y creo que, a este paso, vas camino de ser más famoso que el gato con botas, que es mucho decir.
He pensado que podría gustarte tener las fotos que te hice el día que nos conocimos en la estación de cercanías de Santa Susana
Ahí va, ese soy yo!!!! Pues tengo cara de gato formal. Ja, ja, yo nunca he dicho lo contrario. ¿Te gusta? Pues vamos a por otra.
¿De qué te reías? Esa es una risa en su máxima expresión de regocijo. Te aseguro que yo siempre me paro cuando veo un gato y nunca he vuelto a ver esa expresión en ningún otro.
Ya calmado seguías reflejando una sensación de bienestar y una sonrisa que aún aparecía con ese colmillo fuera. Como sabes, esta foto abrió la página de tu rincón y en él te has quedado para siempre en mi corazón.
Mi historia de hoy acaba como suelen acabar todas las actividades de un gato. dándose un repaso con esa lengua que parece estar diseñada para acariciarse y asearse, todo al mismo tiempo.
-¡Claro, Franziska, nosotros solo lamemos lo que nos gusta y a quien queremos mucho. Gracias por las fotos. Ha pasado mucho tiempo, ya lo había olvidado todo.
Alcalá de Henares, 1 de octubre de 2021
Texto y fotos realizados por Franziska para ser publicados en
EL RINCON DEL GATO IRONICO





