Hola, estoy de nuevo contigo. ¿Te imaginas una puesta de sol sobre el mar que se refleja y lo cubre en toda su superficie? Yo solo lo ví una vez y fue cuando hice esta fotografía. No debe ser fácil porque tampoco lo veo en las puestas de sol de otros aficionados a la fotografía.
_Es cierto, yo nunca he visto nubes doradas y eso que soy muy aficionado a mirar al cielo pero dónde estabas tú? _Perdona, se me olvidó decírtelo: estaba pasando unos días de vacaciones en una isla que se llama Menorca.
En el lugar donde me hospedaba se producía un fenomeno también muy curioso para mí. Se producía una corriente hacía el interior y se oía bufar al mar. En el exterior, desde tierra, no se veía nada, solo que el mar se estrellaba con fuerza. Este es el motivo de estas tres fotografías.
¡¡Ja, ja, Franziska. No me digas que el mar se asusta y bufa como hacemos los gatos.
_Mira que el mar se asuste, no creo pero que se enfada creo que podría decirse...
Mira, aquí, en estas dos fotos se ve con claridad que el agua del mar no tiene color y lo que hace es reflejar los tonos del cielo.
__Anda, pues es verdad. Sabes una cosa, me gustaría ver el mar aunque a mi sí que me da miedo el agua pero has desapertado mi interés.
Mira, en este momento el Sol va camino de la linea del horizonte tras de la cual desaparecerá de nuestra vista. Las aguas del mar ya no reciben luz y las vemos tan oscuras que parecen negras: todo es un efecto de la falta de luz.
__Estás muy callado- Claro, estoy muy impresionado. No es fácil comprender el mundo. Creo que necesito relajarme, me voy a dormir mi quinta siesta.
Alcalá de Henares, 22 de Diciembre de 2021
Texto e imágenes realizados por Franziska





