Querido gatazo, porque la verdad ya eres muy grande y hay que reconocer que has ido cumpliendo años y acumulando kilos...
-La vida sedentaria es lo que tiene, querida amiga, ama, jefa, marimandona y no sigo porque no quiero que te enfades mucho conmigo porque luego estoy disgustado y triste porque no vienes a verme.
-Vamos a dejar lo del enfado para otro momento. Hoy te he traído algunas fotos que supongo te van a interesar: son del lugar en el que naciste, Santa Susana. Tú y yo nos conocimos en el apeadero de este pueblo del Maresme en un mes de febrero del año 2011.
Estas dos fotografías corresponden a la iglesia más antigua de Santa Susana.
Parte posterior de la iglesia en la que se aprecia la presencia de almendros en flor. Un chubasco acababa de dejar reluciente el pavimento de la plaza. Las nubes han realizado muy bien su tarea.
La torre de la iglesia con su airoso campanario sigue mereciendo nuestra atención. Vemos, también, formado uno de esos trenes, sin railes, para pasear turistas y que a mi me dan la sensación de estar recuperando mis años de la primera infancia.
Tengo que confesar que me fue muy difícil abandonar un espacio tan sugestivo y en una relación de armonía con todo el entorno. Uno de los mayores aciertos, es que la zona es peatonal.





